Un productor de tomates le pidió a Harvie un plan de riego para la semana siguiente. Harvie consultó el pronóstico de esa parcela y calculó el balance hídrico. Se esperaban unos 32 mm (1.25 pulgadas) de lluvia efectiva, frente a una demanda del cultivo de aproximadamente 15–16 mm (0.6 pulgadas) para la semana. La recomendación fue no regar y evitar la entrada de maquinaria mientras el suelo estuviera saturado, para prevenir la compactación.

Harvie es el agente de inteligencia artificial agrícola de Agrio. Trabaja con tus propias parcelas: el cultivo, su etapa de desarrollo, el pronóstico local y los tratamientos que ya has aplicado. Y recuerda lo que le cuentas de una conversación a otra. Te avisa cuando aumenta el riesgo de enfermedades o de fenómenos meteorológicos, planifica el riego y la fertilización, hace seguimiento de los tratamientos y añade al calendario las tareas acordadas.

Un agente de inteligencia artificial que ya conoce tus parcelas

Si le preguntas a un chatbot general sobre tus vides, recibirás consejos de manual. Si le preguntas a Harvie, la respuesta parte de tu viñedo. De cada parcela que has configurado en Agrio, Harvie conoce:

  • Qué está creciendo: cultivo, variedad, fecha de siembra o plantación y etapa de desarrollo actual
  • La parcela: ubicación, superficie y tipo de suelo
  • El clima del lugar: el pronóstico local, además de los grados día de crecimiento y las horas de frío acumulados desde la siembra o plantación
  • Qué has hecho: los riegos, fertilizaciones y aplicaciones que has registrado, y los productos de tu inventario
  • Qué le has contado: observaciones, decisiones y prácticas de manejo que recuerda de conversaciones anteriores
  • Qué se aproxima: riesgos de enfermedades y del tiempo para ese cultivo durante los próximos días
  • Cómo se ve desde arriba: imágenes satelitales de la parcela, en los planes que incluyen esta función

Así, cuando preguntas «¿debería aplicar un tratamiento esta semana?», Harvie ya conoce el cultivo, su etapa, el pronóstico y la fecha de la última aplicación. No tienes que explicarlo todo de nuevo, ni esta semana ni la próxima temporada. Harvie también es multilingüe, por lo que puedes preguntar en tu propio idioma.

Alertas de riesgo de enfermedades con criterio agronómico

Harvie revisa el pronóstico de cada parcela para detectar condiciones que favorecen las enfermedades. Cuando el riesgo es alto o severo, te envía un mensaje. Te indica qué parcelas están afectadas, qué factores impulsan el riesgo —horas de mojado foliar, noches húmedas o temperatura— y qué señales buscar en el campo.

Los modelos de enfermedades indican, hora a hora, cuándo el tiempo favorece al patógeno. Convertir esa información en una decisión requiere agronomía, y ahí interviene Harvie. Interpreta el riesgo como lo haría un asesor experimentado: teniendo en cuenta la etapa del cultivo, lo que está en juego y los tratamientos ya aplicados. Recibes una recomendación, no solo un nivel de riesgo.

Pensemos en un viñedo justo después de la vendimia. El tiempo de esa semana era ideal para el oídio y la botritis, y los modelos lo detectaron. Una alerta básica habría terminado ahí, y el productor ya estaría llenando el pulverizador. Harvie fue más allá. La uva ya se había cosechado, pero el follaje restante seguía siendo importante para la próxima temporada. Harvie observó que se había aplicado cobre la semana anterior, por lo que otra aplicación de fungicida no era necesaria por el momento. Recomendó omitirla, evitar un tratamiento redundante y seguir vigilando el follaje en busca de síntomas.

En un huerto de duraznos en reposo, un tiempo similar llevó a una conclusión muy distinta. Se estaban formando condiciones favorables para la podredumbre parda, pero, sin frutos en los árboles, no había motivo para tratarla. Harvie se centró entonces en prevenir el problema de la próxima temporada: retirar los frutos momificados y marcar para la poda los brotes con chancros, antes de que se convirtieran en una fuente de inóculo durante la floración.

Alertas meteorológicas adaptadas al cultivo y a su etapa

Una helada durante la floración y una helada durante el reposo plantean problemas distintos. Las alertas de Harvie tienen en cuenta el cultivo y su etapa actual, y abarcan heladas, frío, calor, viento, granizo, exceso de lluvia y estrés solar. Recibes una alerta cuando el peligro es importante para ese cultivo en esa etapa, no cada vez que cambia el pronóstico. Además, cada alerta incluye la valoración de Harvie sobre qué conviene hacer, si es necesario actuar.

El trigo en antesis es especialmente sensible al calor, así que un pronóstico de 30 °C justifica una alerta. Para un productor, Harvie evaluó después la magnitud del riesgo. Un máximo de 30.1 °C (86 °F), con solo dos horas por encima de 30 °C, es un pico breve y no una ola de calor, por lo que no hacía falta un riego de emergencia. El ajuste importante era el horario del tratamiento: trasladar a la tarde, cuando baja el calor, la aplicación de fungicida prevista contra la septoriosis y las enfermedades de la espiga, para que el producto actuara mejor y las flores no corrieran riesgo de quemaduras. Lee más sobre aplicación de fitosanitarios y condiciones meteorológicas.

Seguimiento del desarrollo: modelos de grados día contrastados con el campo

Agrio sigue la etapa de desarrollo de cada parcela mediante modelos de acumulación de calor y, para los cultivos que lo necesitan, de acumulación de frío. Cuando una parcela entra en una nueva etapa, Harvie explica qué requiere ese momento.

La acumulación de calor indica cuándo debería llegar una etapa. La vegetación muestra si realmente ha llegado. Cuando hay datos satelitales disponibles, Harvie analiza ambas señales. En una parcela de mandarinos, la acumulación térmica ya correspondía a la brotación, pero el índice de vegetación de diferencia normalizada aún no mostraba crecimiento nuevo. En lugar de adivinar, Harvie propuso una comprobación rápida en campo —buscar la punta verde en las yemas de varios árboles— y un plan para cada resultado:

  • Si se confirmaba la brotación: completar las aplicaciones pendientes de potasio y fósforo del programa de reposo, mantener el riego estable y aplazar las pulverizaciones agresivas sobre la vegetación.
  • Si las yemas seguían en reposo: continuar con la nutrición y el control de malezas previstos para ese período.

Si la etapa indicada no coincide con la realidad, cuéntale a Harvie lo que observas, por ejemplo: «La brotación comenzó el martes pasado». Harvie corrige la etapa de esa parcela y recuerda el cambio, para que las estimaciones posteriores se basen en lo que viste.

Para programar actuaciones contra plagas a partir de un punto de referencia biológico, en vez de la siembra o plantación, pídele a Harvie que calcule los grados día de crecimiento desde cualquier fecha, con tu propia temperatura base y un umbral superior opcional.

Planificación del riego y la fertilización según tu pronóstico

Harvie elabora un programa semanal de riego a partir del cultivo, su etapa, el suelo y el pronóstico, incluida la lluvia prevista. Recibes la lámina de agua por riego y, si está registrada la superficie, el volumen total para la parcela. Como descubrió el productor de tomates, el plan también puede ser «no regar esta semana».

En fertilización, Harvie estima las necesidades de nitrógeno, fósforo y potasio según el cultivo, su edad y su etapa, ajustadas a la superficie. Toma la estimación como punto de partida. Contrástala con el análisis de suelo y con lo que ya has aplicado esta temporada; después, define con Harvie qué incluir en la siguiente aplicación.

Monitoreo satelital: del mapa de índices al recorrido de inspección

Harvie interpreta las imágenes satelitales de tu parcela y explica qué ha cambiado y dónde.

El valor está en convertir un mapa en una decisión sobre dónde revisar el campo. Cuando un productor de palma aceitera observó un cambio en el mapa satelital, la pregunta era sencilla: ¿se limita a los bordes o afecta a toda la parcela? Harvie respondió y convirtió la respuesta en un plan de inspección: por dónde caminar, qué buscar y cuándo se puede esperar.

Un cambio en el mapa satelital es un motivo para recorrer la parcela, no un diagnóstico. Envía a Harvie una foto o una breve descripción de lo que encuentres y continuará a partir de ahí. También recordará el lugar para la próxima vez.

Harvie recuerda tu explotación

Harvie consulta tus registros de riego, fertilización y tratamientos, por lo que puede responder «¿cuándo tratamos esta parcela por última vez y con qué producto?». También revisa el inventario de fitosanitarios, para que las recomendaciones partan de los productos que tienes disponibles.

Lo que le cuentas a Harvie también queda guardado. Menciona que la esquina noreste permanece húmeda después de llover, o que el análisis de suelo dio un pH de 6.2, y Harvie lo conservará junto a los datos de la parcela. Lo mismo ocurre con tu forma de trabajar. Si tienes certificación orgánica o respetas un plazo de seguridad estricto antes de la cosecha para un comprador de exportación, basta con decirlo una vez. Meses después, cuando las plantas de esa esquina húmeda empiecen a amarillear, Harvie ya conocerá su historial.

Cuando envías fotos, Agrio identifica posibles enfermedades y plagas. Harvie continúa la conversación con las imágenes y el diagnóstico a mano, y te dirige a las páginas de tratamiento de Agrio.

Recordatorios y seguimiento hasta comprobar los resultados

Una vez acordado el plan, pídele a Harvie que lo programe. Las tareas aparecen en tu calendario de Agrio con las instrucciones adjuntas. Los recordatorios pueden vincularse a una fecha, a un umbral de grados día o a uno de horas de frío, de modo que el tratamiento siga el modelo de la plaga y no solo el calendario.

Después de un tratamiento, Harvie hace seguimiento. Una semana después de una aplicación de zinc en mango, le preguntó al productor:

  • ¿Las hojas nuevas están saliendo más grandes y con menos amarilleamiento entre las nervaduras?
  • ¿Hay quemaduras en las hojas?
  • ¿Qué producto se utilizó exactamente, en qué dosis y cuántas aplicaciones se hicieron?

También aclaró qué esperar: las hojas viejas y deformadas no se recuperarán, por lo que hay que buscar la mejora en la brotación nueva.

El seguimiento también sirve cuando el plan no incluía un tratamiento. En un arrozal con un problema de malezas gramíneas a los 50 días, Harvie y el productor habían acordado cortar y arrancar las matas grandes antes de que produjeran semillas, en lugar de repetir un herbicida del mismo grupo, y preparar un programa más eficaz para la siguiente temporada. Harvie recordó el plan y volvió a preguntar cuánto se había limpiado, si algunas malezas estaban espigando y si el arroz había llegado al embuchamiento. Las respuestas determinarían si la siguiente prioridad era seguir desmalezando o fertilizar el cultivo.

Harvie no sustituye tu criterio

Las alertas de riesgo, los modelos de desarrollo y los índices satelitales indican dónde mirar. Lo que encuentras en el campo determina la decisión. Las dosis de los productos deben ajustarse a la etiqueta y a las autorizaciones locales.

Cómo obtener mejores respuestas de Harvie

  • Delimita tus parcelas con precisión. El clima, el riesgo de enfermedades y los datos satelitales dependen de ello.
  • Mantén actualizados el cultivo, la variedad y la fecha de siembra o plantación. El seguimiento de etapas y las alertas de riesgo dependen de esos datos.
  • Registra tus aplicaciones. Harvie solo puede tener en cuenta los tratamientos, la fertilización y los riegos que conoce.
  • Añade tu inventario, para que las recomendaciones partan de los productos que tienes.
  • Corrige la etapa si no coincide con la realidad. Un solo mensaje la actualiza para esa parcela.
  • Cuéntale a Harvie lo que ves en el campo. Lo recordará y la siguiente conversación partirá de ahí.